Volumen récord de procesamiento de oleaginosas en 2025
El año pasado la industria procesó un récord de 47,6 millones de toneladas de oleaginosas.
De la mano de la soja y el girasol, la industria aceitera tuvo su mejor año de procesamiento de materia prima de la historia, un récord que se había alcanzado en 2016 y que durante 2025 se consiguió superar.
De acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en 2025 logró romper la barrera de procesamiento 47,55 millones de toneladas de 2016, alcanzando un nivel de 47,64 millones de toneladas.
En la década de 1980 el crush se incrementa un 222% hasta alcanzar las 10,8 MTn en 1990, guarismo que se duplica (109%) en los siguientes 10 años.
"El total industrializado en 2025 se compone de 42,63 MTn procesadas de soja, 4,63 MTn de girasol y 0,38 MTn del resto de oleaginosas. En el caso de la soja, dicho total es el segundo más alto de la historia solo por detrás de los 44,48 MTn de 2016", destaca el informe de la BCR.
La particularidad del 2025 es que se obtuvo un buen nivel de procesamiento de soja, acompañado de un gran salto en la molienda de girasol, ya que el volumen industrializado de este último fue el más alto desde el año 2000, y 68% superior a 2016. La industrialización del resto de las oleaginosas, por su parte, marcó un volumen relativamente bajo, aunque aún 47% por encima del año pasado y 27% arriba del promedio de los últimos 5 años, gracias principalmente al buen desempeño del maní.
Una historia sojera
Haciendo un poco de historia, la industria aceitera se convirtió en un sector fundamental de la economía argentina y un pilar clave para el agregado valor de la cadena agroindustrial.
"En perspectiva histórica, hacia la década de 1960/70 el nivel de procesamiento anual rondaba las 2 MTn anuales y era una industria más bien ligada al crush de girasol. Con la introducción de la soja, hacia finales de la década de 1970 el cultivo comienza a ganar protagonismo y ya en 1984 la soja comienza a tomar el liderazgo en materia de volumen de industrialización y a ser el motor de la inversión en infraestructura industrial a gran escala para crecer en capacidad de procesamiento de oleaginosas en el país", destaca el informe.
En la década de 1980 el crush se incrementa un 222% hasta alcanzar las 10,8 MTn en 1990, guarismo que se duplica (109%) en los siguientes 10 años al alcanzar un procesamiento de 22,36 MTn hacia el año 2000. En la década del 2000, a su vez, se logra un crecimiento de 78% hasta 39,89 MTn, para alcanzar en 2011 un total de 41,25 MTn.
A partir de entonces, se comienzan a percibir dificultades para sostener el crecimiento observado en los más de 40 años anteriores, ya que entre el año 2010 y 2020 la molienda cae entre puntas un 2%. Pero como deja claro lo sucedido en 2025, la oportunidad siempre está para la Argentina y depende no solo de los factores internacionales, sino también en las propias fronteras productivas.

