El proyecto brasileño que pondría en jaque a la leche en polvo argentina
Frente al avance legislativo en Brasil para restringir la leche en polvo importada, el presidente de Manfrey analiza el impacto en la industria argentina ante una eventual caída en la demanda de su principal socio comercial
La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de Brasil dio un paso que enciende las alarmas en el complejo lácteo argentino al darle luz verde al Proyecto de Ley 5738/25. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), esta iniciativa busca prohibir la reconstitución de leche en polvo y otros productos lácteos de origen importado para consumo humano dentro del territorio brasileño.
La medida busca impedir que la industria utilice la leche en polvo importada como bien intermedio para la elaboración de quesos, yogures o leches fluidas, permitiendo únicamente su venta directa al consumidor final en envases fraccionados.
El proyecto, que se encuentra a la espera de ser analizado por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía, se basa en una experiencia del estado de Paraná donde, según los impulsores de la norma, una restricción similar logró reducir las importaciones en un 50% y recuperar los precios pagados al productor brasileño.
La dependencia del "Socio Mayor"
Para Argentina, el avance de esta normativa representa un riesgo crítico. En febrero, Brasil, principal destino de los lácteos argentinos, concentró el 44,8% del volumen exportado. El impacto es aún más sensible si se considera que la leche en polvo es el producto estrella de la canasta exportadora nacional, representando el 43,2% del volumen total vendido al exterior en el mismo periodo.
La visión de la industria: Lobby y precios internos
En este contexto, Ercole Felippa, presidente de la cooperativa láctea Manfrey, señaló que, si bien la medida aún debe transitar el Senado y la ratificación presidencial, el trasfondo es conocido.
"Tiene que ver con un poder de lobby muy fuerte por parte de las organizaciones de productores brasileños que están en contra de la importación".
Felippa advirtió que una aprobación definitiva sería un "golpe muy fuerte para Argentina", con un impacto directo en los dos primeros eslabones de la cadena: la producción primaria y la industria. No obstante, destacó que Brasil todavía está lejos de autoabastecerse, especialmente en los periodos de baja estacionalidad: "Si eso se concreta, encarecería enormemente el precio de los lácteos en el mercado interno brasileño, porque tendría que utilizarse solamente leche local para consumo directo".
Escenarios y alternativas: "La película, no la foto"
El contexto nacional añade una presión extra a la urgencia exportadora. Con un consumo interno que en Argentina se mantiene reprimido, oscilando entre los 187 y 190 litros por habitante/año, lejos de los más de 200 litros históricos, y una producción que se mantiene en alza, la necesidad de canalizar excedentes hacia los mercados externos se vuelve vital para sostener la rentabilidad del sector.
Ante una eventual caída de la demanda brasileña por las trabas legislativas, Felippa destacó la importancia de otros mercados y, fundamentalmente, de la evolución que ha tenido la industria nacional en los últimos años. Este proceso de descomoditización se hace evidente al observar la composición de los envíos: mientras que hace ocho años la leche en polvo representaba el 60% de lo exportado, hoy esa cifra ha descendido al 40%. Esta tendencia refleja un mayor envío de productos con valor agregado, lo que permite diversificar la oferta y reducir la vulnerabilidad frente a mercados tradicionales.
Ercole Felippa.
En este esquema, Argelia, históricamente el primer destino de nuestras exportaciones y actualmente el segundo, se mantiene como un actor clave y uno de los principales importadores globales de leche en polvo. Asimismo, el escenario actual presenta una oportunidad estratégica gracias a la relación directa entre el valor del petróleo y la leche en polvo, con cotizaciones internacionales que hoy encuentran un piso firme entre los USD 3.700 y 3.800 por tonelada.
Finalmente, el presidente de Manfrey subrayó que la lechería no debe analizarse como una foto fija, sino como una película de largo plazo. Según proyecciones globales de entidades como Rabobank, la demanda mundial de lácteos crece a un ritmo superior al de la producción. En este horizonte, el Hemisferio Sur, con Argentina y Uruguay a la cabeza, mantiene una ventaja competitiva estructural por sus costos de producción, posicionándose como el proveedor natural para abastecer el déficit proyectado de 36.000 millones de litros hacia las próximas décadas.

