El girasol quedó al borde de un récord y ganó impulso exportador
La producción nacional podría superar las 7 millones de toneladas, con rindes récord en el sudoeste bonaerense y un fuerte crecimiento de las exportaciones
La Argentina volvió a ubicarse como un jugador clave en el mercado internacional de girasol. En la campaña 2025/26, la participación nacional en la producción global ascendió al 13%, frente al 10,5% del ciclo anterior, en un contexto donde Rusia, Ucrania y la Unión Europea redujeron su participación.
De acuerdo con distintas estimaciones, la producción argentina de girasol se ubicaría entre 6,6 y 7,3 millones de toneladas. Con ese volumen, el país transita una campaña histórica que podría convertirse en récord absoluto si finalmente supera la barrera de las 7 millones de toneladas.
El salto productivo estuvo acompañado por una superficie implantada de 3,1 millones de hectáreas, un 29,2% más que en la campaña anterior, según datos de SAGyP citados en el informe. A nivel mundial, la producción se proyecta en 57,28 millones de toneladas, con un crecimiento interanual del 2,9%, impulsado por mayores volúmenes en Argentina, Estados Unidos, Rusia y Kazajistán.
En el plano comercial, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior alcanzaban el 6 de mayo 1,04 millones de toneladas. Este desempeño estuvo marcado por un escenario de alta demanda de la Unión Europea y Turquía, cuyas industrias debieron buscar abastecimiento ante resultados productivos menores a los esperados en Europa del Este.
Durante el primer trimestre de 2026, el complejo girasol exportó 1,7 millones de toneladas. De ese total, el 45% correspondió a grano, el 32% a harina y el 24% a aceite. Los envíos de grano llegaron a 741.000 toneladas, muy por encima de las 31.000 toneladas registradas en el mismo período de 2025, con Bulgaria y Turquía como principales destinos.
Dentro del área de influencia de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP), la superficie sembrada alcanzó las 991.000 hectáreas, un 7% más que en el ciclo anterior y un 18% por encima del promedio de las últimas cinco campañas. El crecimiento respondió a los buenos márgenes económicos del cultivo y a la muy buena disponibilidad hídrica de los suelos durante la primavera.
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca
La trilla comenzó a fines de febrero y se extendió hasta fines de abril, con interrupciones por lluvias recurrentes hacia el cierre del verano. En total, se cosecharon 978.000 hectáreas, con un rendimiento promedio general de 2.200 kilos por hectárea, un 10% superior al promedio histórico de las últimas cinco campañas.
La producción regional alcanzó 2.175.000 toneladas, un 17% más que en el ciclo previo y un 32% por encima del promedio quinquenal. Según el informe, el aumento se explicó por una mayor superficie sembrada y por una mejora en el rendimiento promedio por hectárea.
Fuertes diferencias entre zonas
Aunque el resultado general fue muy positivo, la campaña mostró una marcada heterogeneidad productiva. Los rindes variaron entre partidos, departamentos y localidades de una misma zona, con máximos de hasta 4.000 kilos por hectárea y mínimos cercanos a 1.000 kilos.
La zona norte fue la de mejor desempeño, con un rendimiento promedio de 2.700 kilos por hectárea, un 12% por encima del promedio histórico zonal. En la zona centro, que concentra más del 60% de la producción de girasol del área BCP, el promedio llegó a 2.100 kilos por hectárea, con una mejora del 10% frente al registro histórico.
En el sur, el rinde promedio fue de 1.800 kilos por hectárea, un 20% superior al histórico zonal de 1.500 kilos. El informe remarcó que, pese a la variabilidad ambiental y a las diferencias de manejo, el balance general dejó una muy buena cosecha.
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca
El salto exportador de Bahía Blanca
El puerto de Bahía Blanca acompañó el dinamismo del complejo girasolero con exportaciones que alcanzaron las 539.131 toneladas en 2025, con un incremento interanual del 33,5%. La mayor parte correspondió a aceite y harina de girasol, con el 50% y el 45% del volumen respectivamente, mientras que el 5% restante se exportó como grano.
Del lado de los compradores, India concentró el 54% de las compras de aceite, mientras que Países Bajos explicó el 68% de los embarques de harina y la totalidad de los envíos de grano. Además, durante el primer cuatrimestre de 2026, los embarques del complejo desde Bahía Blanca crecieron 249% frente al mismo período del año pasado y llegaron a 139.880 toneladas.
Con una producción nacional en niveles históricos, rindes regionales por encima del promedio y una demanda externa activa, el girasol cerró una campaña de alto impacto para la cadena agroindustrial argentina. El resultado refuerza el rol del país en el comercio global de la oleaginosa y deja al cultivo en una posición estratégica dentro del mapa productivo local.

