Comenzarán las obras del último tramo del Salado, aunque Nación no terminó el anterior
La Provincia de Buenos Aires lanzó la licitación del Tramo V del Plan Maestro de la cuenca del río Salado, una inversión estratégica que permitirá recuperar miles de hectáreas productivas y mejorar el manejo hídrico de la región
La Provincia de Buenos Aires dio un paso decisivo en una de las obras de infraestructura más relevantes para la producción agropecuaria al iniciar la licitación del Tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado. Se trata de la etapa final de un proyecto histórico que apunta a reducir el impacto de inundaciones y sequías en una región clave para la ganadería y la agricultura extensiva bonaerense.
El lanzamiento del proceso licitatorio en una obra que lleva más de 20 años siendo esperada por productores, municipios y entidades rurales. La cuenca del Salado concentra una parte sustancial del stock ganadero nacional y una elevada proporción de la producción agrícola del centro del país, por lo que el manejo hídrico resulta determinante para sostener la productividad y reducir pérdidas recurrentes.
El llamado a licitación comprende las etapas 1 y 2 del Tramo V, que abarcan la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río a lo largo de 60,26 kilómetros, atravesando los partidos de Alberti, Bragado y Chacabuco. La intervención permitirá mejorar el escurrimiento de excedentes hídricos y reducir los anegamientos que afectan amplias superficies rurales.
Financiamiento, licitación y destrabe de una etapa clave
La inversión total estimada para este tramo asciende a 138 millones de dólares y contará con un esquema de financiamiento mixto, que combina recursos del Tesoro provincial con un préstamo internacional del Banco Europeo de Inversión por 110 millones de dólares. Luego del anuncio de la licitación el pasado viernes 2 de enero, la apertura de sobres está prevista para el 26 de febrero, lo que permitirá avanzar con la adjudicación y el inicio de las obras.
El avance de esta licitación resulta clave porque destraba una inversión que permanecía condicionada por la falta de avances en tramos anteriores del plan. En ese contexto, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, puso el foco en la complejidad del proceso.
Foto: Gabriel Katopodis hablando. Fuente: Provincia de Buenos Aires.
En este sentido el ministro señaló: "Logramos el financiamiento internacional del Tramo V a pesar de que el Gobierno Nacional paralizó el Tramo IV, una decisión que complicó y retrasó esta etapa clave. Esta obra permite mitigar los efectos de las inundaciones, amplía la frontera agropecuaria de toda la cuenca y mejora la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses".
Katopodis concluyó: "Milei lleva a la Argentina por un camino equivocado cuando deja al país sin infraestructura. Obras públicas como estas son fundamentales para proyectar desarrollo, producción y trabajo".
Impacto productivo, logístico y ambiental en la cuenca del Salado
Desde el punto de vista productivo, el impacto del Tramo V es de gran importancia, ya que las obras permitirán recuperar aproximadamente 400.000 hectáreas que hoy se ven afectadas de manera recurrente por excesos hídricos. De esta forma se mejorará la estabilidad de los planteos ganaderos, la implantación de cultivos y la planificación productiva de largo plazo.
El proyecto integral incluye, además de las tareas de dragado y ensanche del cauce, la reconstrucción de siete puentes (cinco viales y dos ferroviarios) fundamentales para garantizar la conectividad rural y el transporte de la producción agroindustrial. Estas obras complementarias permitirán reducir interrupciones logísticas frecuentes durante períodos de crecidas.
El Tramo V constituye el segmento final del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado, que se extiende sobre más de 95 kilómetros y completa una intervención iniciada hace más de dos décadas. Una vez finalizado, permitirá triplicar la sección actual del río y aumentar de manera sustancial su capacidad de conducción.
La cuenca del río Salado abarca una superficie de 170.000 kilómetros cuadrados, representa más del 55% del territorio bonaerense y alcanza a 59 municipios, con una población estimada superior a 1,5 millones de habitantes. Su correcto funcionamiento hidráulico resulta determinante no solo para el agro, sino también para la infraestructura vial, ferroviaria y urbana.
Finalmente, el plan incorpora una mirada ambiental integral, orientada a garantizar la conservación de los humedales y la sostenibilidad del ecosistema. La intervención busca compatibilizar la expansión productiva con la preservación de áreas clave para la regulación natural del agua en la región.
Más allá de las demoras recientes, las pujas políticas y el extenso recorrido histórico que atravesó el Plan Maestro del río Salado desde su concepción, el avance del Tramo V vuelve a poner en perspectiva la importancia de sostener políticas de infraestructura de largo plazo. La magnitud de esta impacta de manera directa sobre la vida social, la producción agropecuaria y la economía regional, por lo que se espera que la ejecución de esta etapa final permita que el rio Salado deje de ser un factor de riesgo recurrente para convertirse en una herramienta de ordenamiento territorial y desarrollo sostenible.

