Reconfiguración cárnica: Por qué Argentina sacaría ventaja frente a Brasil y Australia
Ante el repliegue de China y el agotamiento de los cupos arancelarios de sus principales competidores, la cadena local se apoya en la eficiencia de la faena y el acceso a mercados premium para capitalizar el nuevo mapa de la demanda global
El mercado mundial de la carne vacuna atraviesa un cambio de paradigma que obliga a recalibrar las proyecciones. Tras un ciclo de crecimiento sostenido, el 2026 se perfila como el año de la reconfiguración. Según el último informe de ROSGAN, la producción global caería un 1% alcanzando las 61,6 millones de toneladas, marcando el primer retroceso en un lustro. Sin embargo, para la analista María Julia Aiassa, detrás de estas cifras se esconde una transición en las fuerzas de la demanda que podría beneficiar directamente a la cadena argentina.
El giro estratégico de China y el peso de EE.UU.
El dato más disruptivo del semestre es la "autolimitación" de China. Con el objetivo de proteger su industria interna, el gigante asiático redujo su participación en el comercio global al nivel más bajo desde 2020. No obstante, Aiassa destaca que este vacío está siendo compensado por un fuerte crecimiento de la demanda en Estados Unidos y la Unión Europea.
Fuente: ROSGAN.
En conjunto, ambos destinos ya prácticamente igualan el volumen que demanda China, pero con una ventaja competitiva clave: operan con niveles de precios sensiblemente superiores. Según el informe, este nuevo mapa donde las fuerzas de la demanda tienden a equilibrarse encuentra a la Argentina en una posición favorable para capitalizar el segundo semestre.
El escenario local: Precios en alza y mayor eficiencia en faena
En el plano doméstico, el informe refleja una tensión entre los costos y el consumo. En marzo, la carne vacuna registró una suba del 10,6%, con un promedio de $18.514 por kilo. Esta aceleración de precios ocurre en un contexto de retroceso del consumo doméstico, cuyo promedio móvil de 48,8 kg/hab/año ya marca una caída interanual del 1,3% en febrero.
A pesar de esto, la industria local muestra signos de eficiencia. La faena de marzo alcanzó las 1,03 millones de cabezas y, un dato no menor que subraya la analista, es el incremento en el peso medio por res, que se ubicó en 236 kilos (8 kilos más que el año pasado). Esto permite que, aun con menos animales, la producción de carne logre sostenerse.
Ventajas arancelarias y la oportunidad argentina
En este escenario, mientras competidores como Brasil y Australia enfrentan dificultades para administrar sus restringidas cuotas arancelarias con China, Argentina logra posicionarse con ventaja: ante un rápido agotamiento de los cupos preferenciales, la producción local podría capturar mejores valores durante el segundo semestre. Esta solidez en el mercado asiático se complementa con el desempeño en otros destinos premium, como la Cuota Hilton, que al 31 de marzo ya registraba un cumplimiento del 88,1% y que, a partir del 1° de mayo, ingresará con arancel cero.
Esta dinámica se repite en el mercado norteamericano, donde en el primer trimestre del año la Argentina se destacó como el proveedor de mayor crecimiento relativo, llegando incluso a duplicar sus exportaciones a Estados Unidos gracias a la ampliación de la cuota específica de 80.000 toneladas. En síntesis, ante una oferta global limitada, Aiassa concluye que se configura un entorno de mayor competencia donde el país podría verse favorecido tanto por su capacidad de abastecimiento como por una participación estratégica en cuotas arancelarias clave que hoy resultan determinantes.

