Lácteos: la suba de precios queda hasta 14 puntos por debajo de la inflación
Según el OCLA, los productos lácteos registraron una suba interanual del 19% en marzo frente a una inflación del 33%, ante la presión de la oferta interna y el deterioro de los salarios que mantienen los valores por debajo de la canasta alimentaria general
El escenario inflacionario del primer trimestre de 2026 arroja datos reveladores para el sector lechero. Según el último informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), mientras que la inflación minorista acumulada en el año roza el 33%, los precios de los productos lácteos promediaron una variación interanual de apenas el 19%. Esta brecha sitúa a la categoría no solo por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), sino también por detrás del aumento de los alimentos en general y de la evolución del dólar oficial.
Análisis regional
Dentro del rubro, el comportamiento de los precios se muestra dispar según el producto y la zona geográfica, aunque la tendencia de fondo evidencia un estancamiento en términos reales. En el Gran Buenos Aires (GBA), la categoría de leche, productos lácteos y huevos registró una suba del 1,8% en marzo, alcanzando un acumulado interanual del 21,2%. Por su parte, en la Ciudad de Buenos Aires, los datos de la Dirección de Estadísticas y Censos porteña reflejan un incremento interanual ponderado todavía más bajo para los productos lácteos, ubicándose en el 15,6%.
Esta brecha se profundiza al observar los precios mayoristas, donde los analistas estiman un incremento interanual cercano al 16%, valor que se sitúa incluso por debajo de los precios minoristas.
Productos básicos en caída real
Al analizar los valores ajustados por el IPC para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el informe del OCLA refleja una tendencia preocupante para la rentabilidad de toda la cadena. En el caso de la leche fluida, el litro de leche entera viene mostrando un franco descenso en términos reales desde abril de 2024.
Esta dinámica se traslada también al rubro de los quesos: el cuartirolo sostiene una fuerte tendencia decreciente desde hace dos años, mientras que el queso barra, considerado un commodity clave del mercado interno, a pesar de ser más estable, presenta también una marcada tendencia negativa en los últimos tiempos.
Por su parte, los yogures presentan un caso particular. Si bien históricamente fueron una categoría en ascenso, el consumo de las versiones bebibles de litro en la Ciudad comenzó a caer en el último bienio. Este dato es advertido por el OCLA como una señal crítica, ya que el formato bebible funcionaba como el principal sostén de la categoría frente a la caída en el consumo de versiones en pote, flanes y postres.
Las causas del fenómeno
Según el Observatorio, esta situación responde a una combinación de factores estructurales. Por un lado, una importante sobreoferta de productos debido a los niveles de producción de 2025 y el primer trimestre de 2026. Por el otro, un consumidor con ingresos deteriorados que ha perdido poder adquisitivo frente a otros rubros de la canasta básica que sufrieron aumentos más agresivos.
Si bien la exportación continúa traccionando el crecimiento del sector, el informe concluye que aún no alcanza para compensar la presión de la oferta en el mercado interno, manteniendo a los precios, tanto minoristas como mayoristas, significativamente alejados de los índices inflacionarios generales.
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