Foresto-industria

Corrientes, en el mapa global: proyectan una de las mayores plantas de celulosa fluff del mundo

Con una inversión de USD 2.000 millones de la firma ARPULP, Ituzaingó se prepara para albergar una planta de 800.000 toneladas anuales que sumará valor agregado a la fibra de pino local

17 de Abril de 2026

La llegada de ARPULP al escenario productivo nacional promete ser mucho más que una inversión aislada. Así lo afirman desde el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), ante la confirmación de una inversión de USD 2.000 millones para la instalación de una planta de celulosa fluff en Ituzaingó, Corrientes, marcando uno de los hitos más relevantes para la foresto-industria argentina en las últimas décadas.

La futura planta tendrá una capacidad proyectada de 800.000 toneladas anuales, lo que la posicionará entre las más grandes del mundo en su tipo. Según declaró el gobernador de la provincia, Juan Pablo Valdés, el proyecto generará 13.000 nuevos puestos de trabajo, entre directos e indirectos, enviando una señal clara al mundo: Argentina posee condiciones reales para atraer inversiones de magnitud en la economía forestal.

Juan Pablo Valdez, gobernador de Corrientes, y Alejandra Aranda, CEO de Arpulp.

Desde CONFIAR detallaron que el complejo producirá pasta fluff, una celulosa de pino esencial para la industria sanitaria global. Este insumo es clave en la fabricación de productos de higiene absorbente, como pañales y toallas femeninas, un mercado con demanda internacional en constante crecimiento

Una señal de confianza en el potencial nacional

"La llegada de ARPULP es una señal de confianza en el país y de que la foresto-industria puede jugar en las grandes ligas", declararon desde CONFIAR. Para la entidad, este hito confirma que el desarrollo productivo, federal y sostenible es posible, transformando el potencial latente del país en crecimiento económico real y medible.

En esta línea, el Consejo afirma que nuestro país cuenta con una base sólida para sostener este crecimiento: el sector involucra actualmente más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, concentradas en un 80% en la región mesopotámica. Esta cadena de valor, que integra a 13.000 productores y más de 6.000 empresas, genera empleo formal para 100.000 personas y exportaciones que promedian los 550 millones de dólares anuales.

Hacia una economía baja en carbono

La inversión se alinea con una tendencia global irreversible. Según estimaciones de la consultora finlandesa AFRY, el valor de la industria forestal mundial se incrementará en más de 210 billones de dólares entre 2019 y 2035.

Este crecimiento está impulsado por la transición hacia una economía baja en carbono, donde los productos forestales presentan una ventaja competitiva decisiva: una huella ambiental significativamente menor frente a las alternativas tradicionales. 

"Argentina cuenta con condiciones naturales, capital humano y base industrial para capturar parte de ese crecimiento y este tipo de proyectos demuestra que ese potencial puede transformarse en realidad".