Cosecha

La soja se cosecha muy lento y ya preocupa la calidad

En la región núcleo, la recolección avanzó apenas al 25% cuando para esta fecha debería rondar el 55%. La falta de piso, la humedad persistente y nuevos pronósticos de inestabilidad complicaron el ritmo de trilla

17 de Abril de 2026

Al 16 de abril, el avance alcanzó solo el 25% del área, muy por debajo del 55% que representa el promedio de las últimas cinco campañas para esta fecha. El problema no fue solo la cantidad de agua caída, sino también su recurrencia, que achicó al mínimo las ventanas de trabajo en el lote.

De acuerdo con la ultima Guia Estrategica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, en los últimos siete días, la trilla avanzó 23 puntos porcentuales, pero ese progreso no alcanzó para recortar la fuerte demora. En ese contexto, la amenaza ya no pasa únicamente por la logística, sino también por el deterioro potencial de la mercadería.

La situación más delicada se concentra en el norte y noreste de la región núcleo, como el caso de Marcos Juárez, donde advirtieron que las condiciones de piso son muy ajustadas y que nuevas precipitaciones podrían agravar el escenario, con más riesgo de apertura de chauchas y deterioro de granos. Mientras que en el noreste bonaerense la recolección avanzó de manera muy despareja por rebrotes, retención foliar y una marcada heterogeneidad fenológica, al punto que en muchos casos debieron recurrir a desecantes.

Calidad en riesgo y rindes muy desparejos

En Bigand, por ejemplo, la cosecha de soja de primera avanzó apenas un 10% y mostró rendimientos muy dispares, desde lotes de 50 a 60 quintales por hectárea con excelente calidad hasta otros de apenas 20 quintales con granos verdes e impurezas. Los casos más comprometidos aparecieron en Río Tala, donde los primeros resultados se ubicaron en torno a 10 y 15 quintales por hectárea.

Aun con ese escenario, la soja de primera muestra un promedio regional de 44 quintales por hectárea, por encima de los 40 que se esperaban un mes atrás. Sin embargo, esa media esconde una brecha enorme, con marcas que van de 10 a 70 quintales según la zona, la fecha de siembra y el impacto desigual que dejaron la sequía primero y las lluvias después.

En el centro-sur de Santa Fe aparecieron algunos de los mejores resultados, como el caso de Carlos Pellegrini, donde promedió 55 quintales por hectárea, como también en el sudeste cordobés donde hubo registros destacados, como los 52 quintales de promedio en Marcos Juárez. Del otro lado, hacia el sudeste santafesino y el noreste bonaerense la variabilidad se profundizó y dejó en evidencia el peso de los excesos sobre lotes ya castigados.

Abril duplicó las lluvias normales

En la primera quincena, la región recibió en promedio 104 milímetros, cuando el valor estadístico para ese período ronda los 50. Solo en la última semana, la zona núcleo sumó entre 20 y 40 milímetros, con mayor carga sobre el noroeste.

Además, en el noreste del país, un proceso de ciclogénesis dejó acumulados de entre 70 y 180 milímetros sobre el norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Entre Ríos y el NEA. En la mitad norte del país, la primera quincena ya superó ampliamente los valores medios mensuales, con registros por encima de 100 milímetros y extremos cercanos a 300, como los 287 milímetros en Sunchales y los 302 en Reconquista.

En este contexto, el informe señaló que desde el sábado 18 aumentará la probabilidad de lluvias y la inestabilidad podría extenderse hasta el martes 21 o miércoles 22, con mejoramientos temporarios. Con perfiles cargados, suelos que no terminan de orearse y abril todavía bajo una persistente circulación de aire húmedo, la cosecha de soja quedó atada a un escenario desfavorable para la cosecha.