contraste térmico

Frío en el centro y lluvias intensas en el norte hasta fines de abril

La última semana de abril estará dominada por un marcado contraste térmico y un patrón de lluvias muy desigual. El centro del país registrará anomalías frías, mientras que el norte concentrará precipitaciones superiores a lo normal.

20 de Abril de 2026

La evolución de la circulación atmosférica para el período comprendido entre el lunes 20 y el domingo 26 de abril muestra un escenario claramente dividido en Argentina. Por un lado, el avance de aire frío consolidará anomalías térmicas negativas en el centro del país, mientras que el norte permanecerá bajo condiciones más cálidas y húmedas. El especialista de Meteored, Leonardo De Benedictis, nos cuenta cómo estará el tiempo para esta semana.

El patrón térmico proyectado por el modelo ECMWF evidencia anomalías de temperatura de hasta -4 °C en amplios sectores de la región pampeana y Cuyo, contrastando con desvíos positivos de hasta +4 °C en el noreste argentino. Este comportamiento sugiere la persistencia de una circulación meridional, con ingreso de aire frío desde latitudes más altas.

El patrón térmico proyectado por el modelo ECMWF evidencia anomalías de temperatura de hasta -4 °C en amplios sectores de la región pampeana y Cuyo, contrastando con desvíos positivos de hasta +4 °C en el noreste argentino

La distribución de precipitaciones será muy heterogénea. Se destacan acumulados por encima de lo normal en el norte argentino, con anomalías que podrían superar los +50 mm, mientras que gran parte del oeste y sur del país presentará déficits de hasta -50 mm, reforzando un patrón de lluvias muy concentrado.

  Lluvias por encima de lo normal en el norte y déficit en el oeste  

Uno de los rasgos más destacados de la semana será la concentración de precipitaciones en el norte argentino. La presencia de aire cálido y húmedo, combinada con la circulación frontal, favorecerá el desarrollo de lluvias y tormentas recurrentes, particularmente sobre el NEA y parte del NOA. Las anomalías positivas de precipitación, que podrían ubicarse entre +20 mm y +50 mm, indican un escenario con aportes hídricos significativos. Esto resulta favorable para la recarga de perfiles en zonas que venían con necesidades, aunque también puede generar excesos puntuales en áreas con suelos saturados.

La presencia de aire cálido y húmedo, combinada con la circulación frontal, favorecerá el desarrollo de lluvias y tormentas recurrentes, particularmente sobre el NEA y parte del NOA.

En contraste, el oeste argentino, incluyendo Cuyo y sectores de la Patagonia, presentará precipitaciones por debajo de lo normal, con déficits de hasta -50 mm. Esta situación refuerza la persistencia de condiciones secas en regiones donde el aporte de agua es limitado, condicionando tanto la disponibilidad hídrica como la evolución de cultivos y pasturas.

Las anomalías negativas de temperatura, que en algunos sectores se ubicarán entre -2 °C y -4 °C, impactarán principalmente en la región pampeana, el oeste bonaerense, Córdoba, San Luis y el norte de la Patagonia. Este escenario no solo implica temperaturas más bajas que lo habitual, sino también una mayor frecuencia de jornadas con escasa recuperación térmica.

Desde el punto de vista agropecuario, este patrón puede generar condiciones de heladas agrometeorológicas, especialmente en zonas del sur del área Pampeana. Si bien la mayoría de los cultivos ya están definidos y estas temperaturas ya no tienen un impacto negativo, es un factor clave a monitorear en la planificación de manejo de lotes.