Fuerte arranque exportador: con el impulso del girasol, diez complejos explicaron el 55% de las ventas externas
Con un ingreso de USD 3.211 millones en el primer bimestre, sectores como el girasol, el trigo y las forrajeras lideraron un volumen récord que no se veía hace una década, consolidando una matriz exportadora con fuerte presencia en mercados globales
La agroindustria argentina comenzó el 2026 con cifras que no se veían desde hace diez años. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, diez complejos productivos alcanzaron volúmenes récord de exportación durante el primer bimestre, representando el 55% del total enviado al exterior por el sector. En términos de divisas, estas ventas generaron ingresos por USD 3.211 millones.
Los protagonistas del crecimiento
El análisis evidencia una recuperación con incrementos exponenciales en comparación con el ciclo 2025. El complejo del girasol fue el gran protagonista al encabezar las subas con un salto del 249%, impulsado por el dinamismo en las ventas de semillas y aceites. Le siguieron en importancia el sector de las forrajeras, que registró un aumento del 132%, explicado por los despachos de alfalfa, y el trigo, cuyas ventas se duplicaron con un crecimiento del 92%.
Más allá de los granos: el salto de las regionales
Por su parte, la apicultura logró un alza del 60% en sus envíos, mientras que el complejo del azúcar creció un 43% con ventas orientadas a Chile y Estados Unidos. En el sur y centro del país, el sector ovino experimentó una suba del 38%, apuntalada por la demanda de lana y carne desde China e Italia.
Este dinamismo también se trasladó a productos con mayor valor agregado. El sector de la Pesca creció un 14% impulsado por moluscos y crustáceos, mientras que los lácteos subieron un 19% con Brasil y Argelia como destinos clave. Incluso el sector de aromáticas, mostró su potencial con un alza del 30%, llegando a mercados tan diversos como Sri Lanka.
Una matriz exportadora global
El informe resalta que, mientras el trigo pisa fuerte en el sudeste asiático (Vietnam, Bangladesh e Indonesia), la cebada y las forrajeras consolidan su presencia en Medio Oriente (Arabia Saudita y Jordania). "Todas las regiones productivas del país están representadas en esta matriz", indicaron desde la Secretaría, subrayando que este escenario refuerza la competitividad argentina como motor de inserción internacional.