Avanza la PPA: más casos, mayor despliegue sanitario y pérdidas que superan los 700 millones de euros
La aparición de 16 nuevos positivos en jabalíes eleva la preocupación y amplía la zona de riesgo. El brote ya impacta en el comercio exterior porcino por las restricciones sanitarias.
La expansión del virus obliga a ampliar zonas de riesgo, intensificar controles y reaviva la preocupación por el impacto en exportaciones y el sector porcino. La Generalitat de Catalunya confirmó la detección de 16 nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes, lo que llevó a ampliar la zona de alto riesgo e incorporar al municipio de Castellbisbal dentro de las áreas con restricciones sanitarias.
De los nuevos positivos, 15 corresponden a zonas críticas -como Molins de Rei, El Papiol, Sant Cugat del Vallès y Barcelona- mientras que el caso en Castellbisbal marca la expansión del brote hacia nuevas áreas.
Ante este escenario, el Departamento de Agricultura catalán activó un plan de refuerzo de emergencia que incluye la incorporación de 170 nuevos efectivos -40 de ellos operativos en los próximos días-, junto con 57 trampas tipo Pig Brig y 51 vehículos todoterreno. El objetivo es intensificar el control y la erradicación del virus en una superficie cercana a los 1.050 km².
El Departamento de Agricultura catalán activó un plan de refuerzo de emergencia que incluye la incorporación de 170 nuevos efectivos -40 de ellos operativos en los próximos días-, junto con 57 trampas tipo Pig Brig y 51 vehículos todoterreno.
El operativo contempla la búsqueda intensiva de cadáveres de jabalíes, el uso de unidades caninas especializadas, la captura masiva de animales vivos y el apoyo a la caza autorizada. Todas las acciones se realizan bajo estrictos protocolos de bioseguridad, incluyendo la toma de muestras y la correcta disposición de restos para evitar la propagación. El programa, con un presupuesto de 7 millones de euros, se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026, con una fase intensiva de aproximadamente 20 semanas bajo supervisión técnica.
Impacto sanitario y presión sobre el comercio
El avance de la PPA -una enfermedad altamente contagiosa y sin tratamiento- no solo plantea un desafío sanitario, sino también económico y comercial. La aparición de nuevos focos suele derivar en restricciones inmediatas a las exportaciones, especialmente hacia mercados con exigencias sanitarias estrictas. En este contexto, la situación podría limitar los envíos internacionales y afectar a toda la cadena productiva, desde criadores hasta frigoríficos, generando presión sobre los precios internos y reduciendo la competitividad externa. Además, la propagación del virus en fauna silvestre, particularmente en jabalíes, complica su erradicación y prolonga los tiempos necesarios para recuperar el estatus sanitario, condición clave para normalizar el comercio.
La aparición de nuevos focos suele derivar en restricciones inmediatas a las exportaciones, especialmente hacia mercados con exigencias sanitarias estrictas.
Evolución del brote
Desde el primer caso detectado el 28 de noviembre, se analizaron 4.030 jabalíes, con 284 positivos y 3.746 negativos. Solo en la última semana se estudiaron 353 muestras, con una tasa de positividad del 4,5%. En paralelo, se avanza en la instalación de barreras físicas en corredores estratégicos para contener la expansión del virus y limitar el desplazamiento de animales infectados.
Reclamo del sector porcino
En medio de la creciente preocupación, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos pidió convocar nuevamente a la mesa del sector porcino para analizar la evolución de la crisis y revisar las medidas adoptadas. La entidad valoró el refuerzo en la captura de jabalíes, pero insistió en la necesidad de intensificar recursos y estrategias. Además, advirtió que las pérdidas económicas ya alcanzan los 717 millones de euros, con fuerte impacto en distintas regiones productoras. "El sector porcino es uno de los pilares de las exportaciones agroalimentarias y la PPA repercute en todo el país", señalaron, al tiempo que reclamaron medidas de apoyo urgentes.
Las pérdidas económicas ya alcanzan los 717 millones de euros, con fuerte impacto en distintas regiones productoras.
Con un escenario aún dinámico y bajo monitoreo permanente, la evolución de la enfermedad mantiene en alerta a autoridades y al conjunto de la cadena productiva.