La chicharrita creció en el norte del país y se sostuvo en niveles altos
Detectaron la presencia del vector en la totalidad de las localidades relevadas del NOA y NEA, con fuertes capturas también en el Centro Norte y avances puntuales hacia el Centro Sur
La chicharrita del maíz volvió a mostrar una presión elevada en buena parte del área agrícola argentina. Según el último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, el actual escenario está marcado por altas densidades en el norte, estabilidad en algunas zonas y aumentos puntuales en regiones donde la presencia del vector sigue siendo menor.
La mayor presión se localiza en las regiones NOA, NEA y Centro Norte, donde más del 95% de las localidades registraron presencia con capturas promedio superiores a 300 chicharritas por trampa. En paralelo, el informe advirtió que la detección de maíces voluntarios en lotes ya cosechados puede convertirse en un factor epidemiológico crítico, al funcionar como "puente verde" para sostener la continuidad del patosistema.
En el NOA, la red relevó 55 localidades y en todas se detectó presencia del vector. La categoría de más de 100 adultos por trampa concentró el 82% de los casos, mientras que el promedio regional pasó de 491,27 a 512,81 adultos por trampa, lo que marca una etapa de estabilidad en niveles altos.
En esa región, el informe también señaló una progresión de síntomas foliares compatibles con el complejo de patógenos transmitidos por la chicharrita, principalmente estriado clorótico, enrojecimiento y senescencia anticipada. Además, en determinados híbridos se observaron problemas a nivel de espiga, como menor tamaño, deficiente llenado de granos y presencia de granos reabsorbidos.
Fuente: Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis
El NEA mostró un salto en las capturas
En el NEA se relevaron 52 localidades y todas tuvieron detecciones del vector. La categoría de más de 100 adultos por trampa representó el 71% de los casos, en un contexto donde la mayoría de las trampas se encuentra sobre maíces en estadios reproductivos avanzados.
El promedio de capturas en lotes de maíz subió de 308,15 a 463,56 adultos por trampa en la última quincena. Las localidades con valores más elevados se ubicaron en Santiago del Estero, con Roversi y Tacañitas como puntos destacados, con 1781 y 2768 adultos por trampa, respectivamente.
Además, los análisis realizados en seis localidades del NEA detectaron individuos portadores de Corn stunt spiroplasma en niveles bajos a moderados. Los porcentajes positivos fueron de 3% en Gancedo, 7% en Otumpa y Weisburd, 10% en Pozo del Toba y Quimilí, y 20% en El Caburé.
Centro Norte se mantuvo alto y el Litoral retrocedió levemente
En el Centro Norte se relevaron 66 localidades, con detecciones en el 96% de los puntos monitoreados. La categoría superior a 100 adultos por trampa predominó con el 58% del total, mientras que el promedio regional se ubicó en 312,88 adultos por trampa, sin cambios significativos frente al relevamiento anterior.
Dentro de esta región, Córdoba tuvo registros destacados. No obstante, a diferencia de las zonas endémicas, la sintomatología asociada al achaparramiento se mantiene limitada a síntomas foliares leves y en localidades puntuales, sin impacto observado hasta el momento sobre el desarrollo de las espigas.
En el caso del Litoral, el 88% de las localidades monitoreadas registró capturas, aunque el promedio regional bajó de 190,04 a 146,82 adultos por trampa. Aun así, el 37% de las localidades quedó por encima de los 100 adultos por trampa, con mayor concentración en Entre Ríos.
El Centro Sur con aumentos puntuales
De las 109 localidades relevadas en el Centro Sur, el 54% no registró detecciones de D. maidis. Sin embargo, se observó un incremento en las categorías más altas y en los valores promedio sobre cultivos de maíz, que pasaron de 14,68 a 41,02 chicharritas por trampa.
Las mayores capturas de esta región se ubicaron en San Luis y Quines, con 571 y 590 adultos por trampa, respectivamente. De todos modos, la tendencia general continúa siendo de baja abundancia y sin evidencias de síntomas foliares asociados al complejo de patógenos responsables del achaparramiento del maíz.
El relevamiento también incluyó cinco localidades de Uruguay, donde todas registraron capturas. En esta región, Young volvió a ser el punto de mayor incidencia, aunque con valores inferiores a los del informe anterior, al ubicarse en 152 adultos por trampa.
Aun con buena parte de los maíces tardíos en estadios reproductivos y con menor susceptibilidad al patosistema, el monitoreo sistemático sigue siendo clave. La presencia de maíces voluntarios, especialmente si las heladas se demoran, puede favorecer la supervivencia del vector, aumentar la presión inicial de inóculo y condicionar las decisiones de manejo en la próxima campaña.