Producciones intensivas

Un negocio que produce sana endivia

Ricas, crocantes, sanas y nutritivas. Así son las endivias, las verduras de hoja que tienen un delicado proceso de producción.
Verónica Salamanco - Redacción Chacra
24 de Agosto de 2015

Los alimentos de IV gama se caracterizan por tener un modo de producción y empaque que preserva las propiedades naturales y la frescura de las frutas y hortalizas. Los productos se presentan listos para el consumo, con atmósfera controlada, limpios y en porciones de diferentes tamaños. Dentro de este mercado las endivias Flamingo ya han ocupado un lugar de reconocimiento tanto en nuestro país como en el exterior.

La endivia es una variedad de achicoria originaria de Europa, y desde 1998 se producen en General Belgrano, provincia de Buenos Aires. Es una verdura de hoja baja en calorías, y tiene un sabor ligeramente amargo y una textura crujiente, lo que hace que siempre le agregue un detalle de sofisticación y sabor a los platos. Las hojas son de color blanco-amarillentas con nervaduras blancas de forma puntiaguda y cilíndrica. La planta está compuesta por una sucesión de apretadas hojas superpuestas de color blanco que se vuelve amarillo en las puntas. Mide de 8 a 9 centímetros de largo y tiene en torno a 3 centímetros de diámetro.

El sistema de producción en este establecimiento implica una gran inversión en capacitación e infraestructura, ya que las endivias se producen en dos fases: en el trabajo a campo se siembra para obtener las raíces, y luego se realiza el forzado para la obtención de las endivias. “La planificación de la siembra (octubre/noviembre) primavera en nuestra zona, la elección de variedades y su densidad de siembra, son fundamentales para el desarrollo de una raíz de tamaño y calidad”, aseguró Fernando García Plorutti, responsable de Control de Calidad de Endivias Belgrano SA. Esas raíces se cosechan en otoño/ invierno, se lavan, se acondicionan y luego pasan a una cámara frigorífica donde se guardan clasificadas por fecha. La planta de frío mide 1500 mt2 y cuenta con cinco cámaras de diferentes temperaturas según el estado de las raíces y para otros cultivos.

“Todos los años se planifica el cultivo en base a los datos de registros, antecedentes, y análisis de suelos, al igual que la calidad del agua para riego (aptitud). Son valores de mayor importancia para la buena germinación, desarrollo de una raíz de tamaño y buena sanidad”, agregó el especialista.

El siguiente paso es la producción de las endivias. Para eso se retiran las raíces de la cámara, se descongelan y luego son colocadas en camas (estructuras apilables) de forma perpendicular para ser ingresadas a las salas de forzado, que tienen temperatura y humedad controlada. Permanecen allí entre 21 y 24 días hasta el momento de cosecha, en plena oscuridad para evitar el proceso de la fotosíntesis. Si esto sucediera, las hojas dejarían ese color amarillento para ser verdes, que es lo que se quiere evitar. Las endivias en hidroponia están a cargo de personal altamente entrenado que están al cuidado intensivo de la nutrición y sanidad del cultivo.

Las endivias se cosechan en la sala de empaque, donde son colocadas sobre la cinta de traslado, son clasificadas por tamaño, se pesan y se envasan en bandejas PE y en bolsas PA microperforadas termoselladas, con atmósfera modificada que asegura mayor vida útil. Allí también se les coloca la fecha y se las identifica para su trazabilidad. Se embalan en cajas Kraft (cartón), se paletizan y se depositan en cámara frigorífica como producto terminado hasta su despacho.

“Desde 2007 se implementan sistemas de gestión de la calidad a todos los procesos productivos. Desarrollamos los layout por línea de empaque de cultivo y aplicamos protocolos de seguridad, inocuidad y trazabilidad”, subrayó García Plorutti. Los procesos lograron la certificación Global GAP, Organización Internacional Agropecuaria OIA 1541, y el sello Alimentos Argentinos otorgado por el Minagri.

“Nuestra experiencia sobre las variedades utilizadas para nuestra zona, el acondicionamiento y conservación de las raíces a temperaturas adecuadas, el forzado y un intensivo cuidado en la nutrición, nos han permitido ser líderes en la producción del Mercosur”, continuó. Endivias Belgrano no sólo abastece al mercado interno, sino que también exporta a Chile, Uruguay y Brasil. Cada destino tiene un packaging diferente, y todos tienen en común una protección contra los rayos solares de modo que se anule el proceso de fotosíntesis.

A las 40 hectáreas que se dedican a la producción de endivias, se suman 24 hectáreas de Radicchio y 25 hectáreas de Repollitos de Bruselas. Todas las variedades se producen a lo largo del año y se planifica la cosecha y distribución de acuerdo a la demanda.

“Para lograr un producto de calidad hay que trabajar con Planificación, prestar atención a las variedades, los ciclos del cultivo, momento de cosecha, mercados; Experiencia, considerar los registros, los cultivos, los manejos, analizar los rendimientos y la eficiencia; y sobre todo con Honestidad, estar plenamente seguro de ofrecer un producto nutritivo, inocuo y genuino en la mesa de quienes nos eligen”, subrayó Fernando, agregando que la empresa  pone especial atención en la calidad y respeto al consumidor, quien puede contar con la información detallada sobre los alcances de todos los procesos para garantizar que el alimento que adquiriendo es inocuo y que fue producido con la mayor atención y cuidado de salubridad.


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