El consumo de carne vacuna cayó un 3,7% y profundizó su retroceso
El consumo per cápita volvió a retroceder en el último año, en un contexto de menor oferta, suba de precios y mayor presión exportadora sobre el mercado interno
En marzo el consumo promedio de carne vacuna por habitante en Argentina cayó un 3,7% interanual y se ubicó en 47,3 kilos por año. Esta cifra no solo reflejó una nueva baja, sino que consolidó una tendencia descendente que se viene profundizando en los últimos meses.
De acuerdo al último Informe Económico Mensual de CICCRA, la caída se explicó por una combinación de factores que impactaron directamente sobre la disponibilidad y el acceso. Por un lado, la producción total se redujo un 5,1% en el primer trimestre, lo que limitó la oferta. Por otro lado, las exportaciones crecieron un 11,4% en el mismo período, absorbiendo una mayor proporción de la carne producida.
Menos oferta y alerta en la composición del rodeo
Como explicación de la caída del consumo aparece la menor disponibilidad de hacienda. En este sentido, durante el mes de marzo, la faena alcanzó 1,029 millones de cabezas, manteniéndose en niveles históricamente bajos para la época.
Además, en la composición de la faena la participación de las hembras trepó al 47,8% en marzo y al 47,7% en el trimestre. Estas cifras se ubican por encima del nivel considerado sostenible para el stock ganadero, sugiriendo una liquidación que podría comprometer la recuperación futura de la producción.
El informe atribuyó este escenario a una secuencia de factores que incluyen: las sequías entre 2022 y 2024, las inundaciones del año pasado, la venta anticipada de animales y la reducción del stock de madres. Si bien en marzo la producción de carne alcanzó 243 mil toneladas y mostró una leve mejora interanual, el incremento respondió a un mayor peso de faena y no a una recuperación del número de animales procesados.
Esta menor oferta se trasladó a los precios y, en marzo, la carne vacuna volvió a liderar los aumentos dentro del rubro alimentos. Los precios minoristas subieron un 7,4% en el mes, incluso por encima del cerdo y del pollo, ampliando la brecha en el acumulado del año.
Exportaciones firmes
En paralelo, durante el primer bimestre del año, las exportaciones crecieron 5,7% en volumen y 37,5% en valor, impulsadas principalmente por una mejora de más del 30% en los precios internacionales. Allí China se mantuvo como principal destino, seguida por Estados Unidos e Israel, conformando una demanda externa que continúa empujando el negocio exportador aun en un contexto de menor producción local.
Con menos hacienda disponible, precios en alza y exportaciones sostenidas, el consumo interno quedó relegado y profundizó su caída. De sostenerse estas tendencias, se terminaría de establecer un cambio estructural en el consumo de carne de las mesas argentinas.