Mercado ganadero

La carne facturó más, pero quedó atrapada por la falta de hacienda

La facturación superó mil millones de dólares en el primer trimestre, aunque la menor oferta de hacienda amenaza la rentabilidad y la capacidad operativa de la industria

29 de Abril de 2026

Entre enero y marzo, el sector duplicó la facturación del mismo período de 2025 y superó los 1.000 millones de dólares. Sin embargo, el escenario del sector empieza a mostrar límites estructurales para el negocio.

Los embarques alcanzaron unas 200 mil toneladas equivalentes res con hueso, un 17% más que un año atrás. No obstante, la comparación parte de un primer trimestre de 2025 muy débil, cuando las ventas externas habían caído más de 30% interanual.

Por eso, más que un crecimiento pleno, el último informe de Rosgan plantea que se trata de una recuperación parcial. Frente a 2024, los volúmenes exportados todavía muestran una contracción del 19%, lo que muestra que el dinamismo en valores no alcanza para compensar la pérdida de disponibilidad de hacienda.

La oferta local, el principal condicionante

En 2023, la faena superó los 14,5 millones de cabezas y la producción llegó a 3,287 millones de toneladas. En cambio, en 2025, el procesamiento bajó a menos de 13,6 millones de animales y la producción se redujo a 3,144 millones de toneladas.

En los primeros tres meses de 2026, la faena registró 2,97 millones de cabezas procesadas, un 8% menos que en igual período del año anterior. Esa menor disponibilidad empieza a tensionar a toda la cadena de ganados y carnes.

Fuente: Rosgan

Aunque el tipo de cambio exportador mostró debilidad frente a la inflación, el valor de la hacienda se sostuvo por factores estructurales. Según el informe, "la escasez de oferta disponible con la que deberá convivir la industria -y toda la cadena de ganados y carnes- durante los próximos tres a cinco años es lo que efectivamente esta impulsando los precios".

El problema para los frigoríficos es que se trata de una actividad con altos costos fijos y fuerte dependencia del volumen procesado. Si la faena anual cae por debajo de los 13 millones de cabezas, la industria quedaría en un escenario de elevada ociosidad, especialmente luego de las inversiones realizadas en los últimos años.

A esto se suma que la recomposición del stock no será inmediata, ya que el rodeo nacional se redujo en casi 700 mil cabezas. Y para frenar esa caída, la faena debería contraerse al menos en una magnitud similar. Aun así, el stock seguiría con más de 2,5 millones de animales por debajo del nivel registrado en 2022.

Mercado internacional: oportunidad e inestabilidad

A pesar de estas restricciones internas, el contexto global continúa ofreciendo señales favorables. La demanda internacional se mantiene sólida, en un escenario donde la oferta mundial también presenta limitaciones, lo que sostiene los precios en niveles elevados.

No obstante, la incertidumbre geopolítica introduce un factor de riesgo adicional. En comunicación directa con Revista Chacra, la analista de Rosgan, María Julia Aiassa, advirtió: "No es menor el desenlace que pueda llegar a darse. Siempre está latente la posibilidad de que los ataques puedan afectar más fuertemente centros neurálgicos de energía".

En ese sentido, la especialista remarcó que una escalada del conflicto podría tener impactos más profundos sobre la economía global. En este sentido, Aiassa sostuvo: "Tenemos que ver si el desenlace de este conflicto no termina afectando también los niveles de demanda que se están proyectando para este año".

Sin embargo, en el corto plazo el mercado cárnico parece mantenerse relativamente aislado de estas tensiones. Por lo que el desafío para la Argentina se centrará en cómo aprovechar ese contexto sin una oferta suficiente para sostener mayores niveles de actividad.