Manejar con tecnología
El comportamiento de las malezas evoluciona al mismo tiempo que las distintas tecnologías de producción. Su control debe acompañar esta realidad
Existen grandes inversiones, de empresas y productores agropecuarios, en todas las tecnologías nuevas para mejorar los índices físicos y económicos. Muchas de éstas han incidido de una manera u otra en el comportamiento evolutivo de algunas especies de malezas.
La realidad de hoy muestra que existen especies resistentes a ciertos principios activos de los herbicidas, principalmente glifosato por su uso frecuente y reiterado durante los últimos años. Esta realidad obliga muchas veces a aplicar una combinación de herbicidas para el control de tales malezas, pero claro está, esto implica una mayor cantidad de fitoterápicos y mayor costo.
Tecnología moderna
Para contrarrestar estos efectos, y tal como inicié esta nota, la tecnología avanza y muestra desarrollos que acompañan las necesidades del productor.
Uno de estos productos es el Weed Seeker fabricado por la empresa Trimble y otro es el Weed it. Ambos son capaces de diferenciar, en un suelo en barbecho, la presencia de malezas versus la existencia de suelo desnudo o cubierto de rastrojo. Es decir, diferencia maleza verde de material no verde. Para esto emiten una fuente activa de luz roja dirigida continuamente en dirección al suelo (muy importante cuando se pulveriza por la noche). Cuando la luz roja es aplicada sobre materia vegetal vivo, la clorofila de la planta absorbe parte de la luz roja, la convierte y la emite como luz infrarroja (NIR).
Un grupo de técnicos de INTA pertenecientes a la Red Agricultura de Precisión analizaron el efecto, en dos años sucesivos de maíz en un mismo lote, de realizar un control selectivo de sorgo de alepo en un zona del lote (ver sector redondeado en la figura Nº1)
Figura Nº 1: Mapas de rendimiento en grano de un lote de Maíz, en dos años sucesivos. Fuente INTA – Red Agricultura de Precisión.
Más allá de la diferente variabilidad que muestran los mapas de rendimiento de cada año, puede verse claramente como en la zona del lote con infestación marcada de sorgo en el año 2010 el rendimiento fue muy bajo. Luego en el año 2011, que tuvo déficit de precipitaciones, el sector con control selectivo mostró los mejores valores de rendimiento del lote. La tabla a continuación muestra con números claros lo que se menciona. La zona marcada en los mapas rindió más toneladas a pesar de la seca. Esto no es novedad, lo interesante aquí es que solo se aplicó herbicida en la superficie más comprometida.
Tabla Nº 1: Resumen de rendimiento en grano promedio y por sectores en lote de maíz dos años seguidos. Fuente INTA – Red Agricultura de Precisión.
En la publicación del ensayo mencionado destacan que “en diferentes ensayos a campo se ha comprobado que con esta aplicación específica de herbicida con sensores de malezas se logra un ahorro de hasta el 90% de producto, lo que significa no solo un beneficio económico, sino un menor impacto en el medio ambiente. Además permite reforzar la dosis solo en las situaciones que sea necesario, evitando la cobertura uniforme total.
Además de estos beneficios, la aplicación de los sensores de malezas permite una mayor concentración del herbicida, lo que también ayuda a reducir la resistencia de las malezas.” Muchas veces la resistencia por parte de las plantas al herbicida depende de la dosis aplicada, dicho de otro modo, algunas plantas pueden tolerar cierta dosis de un producto pero cuando aquella supera el límite la planta no la tolera. De esta manera existe la posibilidad de utilizar una dosis algo superior a la normalmente utilizada para evitar la difusión de resistencias, al tiempo de mantener un buen ahorro de fitoterápico.
También citan luego un ejemplo concreto donde sobre una superficie de 4.000 hectáreas destinadas a maíz se aplicaron 600 cc/ha de RoundUp Full, más 1.2 l/ha de herbicida selectivo, a diferencia de los tradicionales 2 l/ha que comúnmente se aplica en cobertura total como dosis base. Gracias al sensor de malezas utilizado, en el 80% de la superficie no fue necesaria la aplicación, por lo que el ahorro fue de 5,71 U$S/ha, traducido a la superficie tratada significó U$S 22.840 en una aplicación.
Pulverización prescripta
En busca del mismo objetivo, reducir la cantidad de fitoterápico aplicado a campo, es posible realizar un mapeo del lote donde queden claramente ubicados los sectores con mayor presencia de malezas y a partir de éste realizar la prescripción para utilizar en la pulverizadora. Claro que esto implica recorrer o conocer muy bien los lotes pero el beneficio está claro, tal como se menciona más arriba.
