Ante las criticas Cabandie levantó el video de los ¨"lunes verdes"

Cruzado desde la Sociedad Rural Argentina y de la militancia kirchnerista el titular de Medio Ambiente dio marcha atrás con el video que promocionaba dejar de comer carne los lunes.
4 de Mayo de 2021

Ante las fuertes criticas de propios y extraños el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, borro de su pagina web el video que apoyaba la iniciativa Lunes Verdes , que tenia como objetivo reemplazar las proteínas animales por proteínas vegetales, para sumar un aporte cotidiano a la acción climática y mejorar nuestra salud y la del ambiente".

Para apoyar la campaña, el ministro el ministro Juan Cabandié  participaba en un video junto a Liz Solari , Sergio Elguezábal, Agustina Cherri,  Romina Pereiro , Pablo Granados,  Daksha y Maryta de Humahuaca.

La propuesta del Lunes Verdes incluye :

Consumir de manera responsable. Pensar cómo nos alimentamos, cómo ese alimento impacta sobre nuestra salud y cómo podemos ampliar nuestra dieta. Sumar proteína vegetal es también una oportunidad para pensar en los modos de producción, buscar alternativas que protegen el planeta y fomenten una economía inclusiva.

Aportar a la acción climática. Reflexionar sobre los modos de producción actuales y sus efectos en el calentamiento global. Una dieta variada es una dieta consciente del futuro del planeta.

Mejorar nuestra salud. Limitar el consumo de proteína animal contribuye a atenuar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes u obesidad. Promovemos una mayor presencia de proteína vegetal, pieza clave de una alimentación saludable, como parte de una reflexión general acerca de la relación entre alimentación y salud.

Promover una conciencia ambiental. Los Lunes Verdes son también una jornada para pensar en el uso que le damos a nuestros bienes naturales. Cómo producimos, cómo y qué consumimos, son preguntas que permiten reflexionar, de manera integral, sobre nuestros recursos y sobre la protección de nuestra fauna y flora.

Cuestionamientos internos

Las criticas no solo se hicieron sentir del ámbito productivo sino también de la militancia kirchnerista , como el es caso Poli , identificada en su Twitter como @oliverapaulina y autodenominada como Peronista. Obrera de la comunicación. Deus vult.


Posición de la Sociedad Rural Argentina

La Sociedad Rural Argentina expresó su preocupación y desacuerdo con la puesta en Desarrollo Sostenible de la Nación, así como con la campaña "Lunes sin carne", declarada de interés ambiental por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.


La Sociedad Rural Argentina expresa su preocupación y desacuerdo con la puesta en Desarrollo Sostenible de la Nación, así como con la campaña "Lunes sin carne", declarada de interés ambiental por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

En sus diferentes variantes, la carne ha sido históricamente uno de los principales alimentos consumidos por los argentinos y su principal fuente de proteínas, indispensables e insustituibles para su bienestar nutricional. En rigor, contribuye enormemente al crecimiento y desarrollo infantil.

Hoy, la carne continúa siendo elegida por nuestros compatriotas para compartir la mesa con familiares y amigos; es emblema de nuestra identidad nacional y un producto que nos representa en el mundo como ningún otro. La producción, industrialización y comercialización de carnes genera decenas de miles de puestos de trabajo, actividad económica, inversión e ingreso de divisas, y cumple un rol estratégico, ya que es una de las pocas actividades que pueden desarrollarse en prácticamente todo el territorio nacional, incluso en aquellas zonas geográficas de nuestro país en las que la ganadería es la única actividad económica posible.

Cabe destacar, por otro lado, que el rumiante es el único animal que tiene la capacidad de transformar el pasto en proteína de alto valor biológico, proceso que no ha podido ser reemplazado por ningún otro mecanismo.

Siguiendo las buenas prácticas agropecuarias, la producción de carnes en Argentina tiene muy bajo impacto ambiental puesto que 7 de cada 10 animales faenados se producen a través del sistema pastoril que tiene probadamente un resultado neutro en materia de emisiones.

La alimentación variada siempre es saludable, pero también resulta imprescindible alentar el consumo de carnes como principal fuente de proteínas de los argentinos, así como preservar a la cadena de valor de la carne y a todos sus integrantes: productores, trabajadores, industriales, matarifes, carniceros, exportadores y a las miles de familias argentinas que viven de esta arraigada y noble actividad en todo el país.

Razones técnicas que avalan la importancia de la produccion y del consumo

Los argumentos a todas luces nos parecen solidos a partir de un informe del Instituto de Promoción de Carne Vacuna  que ante la declaración de interés ambiental por parte de la Legislatura Porteña de la campaña "Lunes sin carne", implementada hace un tiempo a la que suma ahora la del Ministerio de Medio Ambiente de la Nación con la campana "lunes verdes " que impulsa reducir el consumo de proteínas animales, planteando que el objetivo de "repensar nuestra alimentación y modificar nuestros modos de consumo y producción" , es importante remarcar que nuestro sistema de producción mejora la fertilidad del suelo, evita la erosión y es beneficioso para la biodiversidad, al tiempo que la carne vacuna es un alimento de alta calidad, rico en nutrientes esenciales como los aminoácidos de alto valor nutritivo que nuestro cuerpo no puede sintetizar en las cantidades adecuadas.

Según un informe difundido por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina , en el mundo se utilizan 2.000 millones de hectáreas de praderas y pastizales para la producción de ganado, de los cuales 1.300 millones sólo pueden ser pastoreados y no utilizarse para cultivos destinados al consumo humano.

En nuestro país, el aporte de la ganadería vacuna a las emisiones totales del planeta es de solo 0,15 %. Se destinan aproximadamente 65 millones de hectáreas a la ganadería, tierras que no son aptas para la producción de otro tipo de alimento para el hombre. El uso de un área de tierra tan significativa a través del pastoreo implica que el secuestro de carbono (CO2) atmosférico en el suelo es más relevante de lo que se pensaba anteriormente. La energía utilizada por el ganado para vivir deriva de la fijación de CO2 a través de la fotosíntesis por parte de las especies forrajeras que consumen. El CO2 permanece en la atmósfera por mucho más tiempo que el metano producido en la digestión de los alimentos por los vacunos. Por lo tanto, si bien el valor de emisión del metano es mayor, cuya magnitud es motivo atcualmente de revisión, al permanecer menos tiempo resulta en un efecto ambiental neto menor.

Cuando se habla de emisiones, el lobby de los países más industriales y contaminantes del mundo ha impulsado con una fuerte política comunicacional que se le preste atención exclusivamente a las emisiones pero no al secuestro. Ello pone en un pie de desigualdad a la producción de ganado vacuno, por ejemplo en nuestro país los factores por defecto provistos por el IPCC subestiman en un 32% la acumulación de carbono en la biomasa aérea de los renovales.

Los sistemas de producción basados en el pastoreo contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo, evitan la erosión, son beneficiosos para la biodiversidad y, en el caso particular de la agrosilvicultura, adicionalmente mejoran los ingresos de los productores derivados de la madera y el ganado que pastorea las forrajeras implantadas en el monte.

El tan difundido Long Shadow Report (Informe de la Sombra Larga) de FAO (2006), citado en los considerandos del proyecto presentado en la Legislatura porteña, asevera que el ganado vacuno es responsable del 18% de los gases de efecto invernadero emitidos en el mundo. El mismo equipo de la FAO revisó ese valor siete años después y bajó su estimación al 14,5% Tackling Climate Change Through Livestock (Resolviendo el Cambio Climático a Través del Ganado) FAO 2013, reconociendo las incertidumbres de las primeras observaciones y resaltando las imprecisiones de las actuales mediciones.

Las afirmaciones que favorecen una ingesta baja de carne son cuestionadas científicamente. La carne es un alimento de alta calidad bien conocido por los seres humanos rico en nutrientes esenciales, como los aminoácidos de alto valor nutritivo que nuestro cuerpo no puede sintetizar en las cantidades adecuadas, EPA (ácido eicosapentanoico), DHA (ácido docosahexaenoico) omega-3, hierro hem, vitaminas B12 y D3, creatina, carnosina, taurina, particularmente importante en el desarrollo cerebral de los bebés. Esto último es relevante ya que estudios llevados por equipos de profesionales del Hospital Garrahan de Buenos Aires han demostrado el riesgo, particularmente en lo que hace a deficiencia de vitamina B12, que corren las madres veganas que no incluyen carne en sus dietas antes de la concepción hasta el final de la lactancia materna.

Caso semejante lo constituyen comunidades que presentan inmunodeficiencia infectadas por el VIH/SIDA (FAO, 2014). Por no decir el efecto de la falta de todos estos nutrientes en sociedades menos prósperas donde el hambre y la desnutrición son frecuentes. Por lo tanto, el consumo de carne debe considerarse también como una contribución para alcanzar el Objetivo número 2 Hambre Cero de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.




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