Logistica

Río Paraná : la bajante sigue complicando el comercio de granos

La situación, que ya lleva dos campañas agrícolas, podría extenderse durante la actual, debido a las condiciones que muestra la vía de transporte, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario
Diario BAE
4 de Enero de 2022

La bajante del río Paraná, nombrada como uno de los eventos climáticos más devastadores del 2021 , permanece lejos de sus parámetros normales y lleva 291 días con niveles inferiores al límite de aguas bajas, a pesar de las mejoras registradas en octubre del año pasado.

La situación, que ya lleva dos campañas agrícolas, podría extenderse durante la actual, debido a las condiciones que muestra la vía de transporte, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario citado por Agrovoz.

"Es muy probable que la situación de la bajante complique, por tercer año consecutivo, la labor de los puertos en plena campaña gruesa 2021/22 de no revertirse las condiciones", advirtieron Alfredo Sesé, Javier Treboux y Pablo Ybañez, en una publicación de la entidad bursátil.

Juan Borús, subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), confirmó la situación en la que se encuentra el Paraná y remarcó que en la última medición, tomada el 29 de diciembre de 2021, el hidrómetro registró 0,22 metros.

El cambio climático, según un relevamiento de la Asociación Christian Aid, es la gran causa de la bajante del río Paraná.

Los especialistas de la Bolsa de Comercio afirmaron que la situación generará pérdidas de competitividad para la cadena en su conjunto ya que habrá que cargar menos tonelaje por buque y relocalizar algunas cargas; lo que incrementa el costo de colocar la producción nacional en los mercados externos.

Según los informes del Instituto Nacional del Agua para los meses venideros "se espera que se mantengan las condiciones de aguas bajas al menos durante período estival".

"La fuerte variabilidad climática regional, presente en la cuenca del Plata en los últimos quince años, se manifestó desde la segunda mitad del 2019, comenzando por la cuenca del río Paraguay. Desde entonces prevalecieron las tendencias descendentes en todos los grandes ríos de la cuenca, con una sensible disminución de los aportes de los afluentes menores", agregó Borús.

Además, el funcionario explicó que "esta disminución del caudal tiene un impacto directo en el abastecimiento de agua para consumo humano, la generación de energía y la navegación".

También, putualizó en el período de sequía, que puede dificultar "la reproducción y alimentación de la fauna y se condiciona fuertemente toda la logística relacionada con el mantenimiento de la vía fluvial y la logística de la navegación, además de los procesos de potabilización del agua urbana". La sequía actual en casi toda la cuenca del Plata tiene como consecuencia "un déficit hídrico que se fue agudizando, reduciendo la disponibilidad del recurso en todos los países de la región".

La situación del río Paraná

Los caudales entrantes al tramo compartido del río Paraná con Paraguay sufrieron una fuerte reducción al comienzo de marzo de 2020, motivando al sistema de alerta del Instituto Nacional del Agua (INA) a realizar un seguimiento especial ante un escenario muy poco frecuente que pronto se constituyó en extraordinario.

El bajo nivel de agua del segundo río más largo de Sudamérica llegó a la tapa de todos los medios en septiembre de 2021, cuando su situación se tornó alarmante.


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