GANADERÍA

El balance del 2022 para la ganadería, golpeada por la sequía y el escenario internacional adverso

El Rosgan realiza un balance de año, donde señalan que "la seca y la caída de ingresos trajeron riesgos difíciles de afrontar" y que el negocio ha mostrado "dinámicas diversas".
2 de Enero de 2023

La cadena de ganados y carnes, por primera vez en varios años, muestra situaciones no equilibradas sistémicamente, afirma Raúl Milano, Director Ejecutivo de Rosgan, en un informe de la Bolsa de comercio de Rosario.

La prolongación en el tiempo de dos variables centrales: la seca y la caída de ingresos, arriesgan situaciones que cada vez se hacen más difíciles de corregir con el paso del tiempo.

Si bien los precios muestran este año bajas pronunciadas en términos reales, la existencia de ciclos es algo habitual en el sector y no es posible pensar siempre en períodos de crecimiento eternos.

"En la actualidad el impacto de la seca se refleja en los campos. Se sigue faenando mucho porque no se puede tener a los animales en pie por la falta de pastos. Y el sistema de confinamiento o de engorde a corral está pasando uno de los peores momentos, con precios al consumo estancados por la caída de ingresos e incrementos de costos por la situación del maíz", afirma Milano. 

Este insumo clave augura momentos peores a futuro por la ausencia de siembra de primera y, además, las reducciones del precio de la invernada ni siquiera llegan a equilibrar las otras pérdidas. La pregunta es cuánto tiempo más este sector puede seguir trabajando a pérdida; su descapitalización ya es un hecho visible ajustando cada vez más su rueda financiera.

En este sentido, señala que la ausencia de un plan estratégico global cada vez se siente más, debería ser un proyecto elaborado en conjunto por todos los eslabones de la cadena que permita pensar en el mediano y largo plazo


En tanto la consultora ganadera del mercado, María Julia Aiassa, señala en el mismo informe que ha sido para el sector "un año colmado de adversidades en el cual el sector ha trabajado pensando el futuro"

Durante los primeros ocho meses del año, los precios de exportación para la carne vacuna resultaron superiores a los registrados en 2021, año en que los valores ya registraban marcas récord. En abril, el precio promedio de la tonelada exportada marcaba un nuevo récord de USD 6.300, un 55% superior al registrado un año atrás. Sin embargo, a partir del segundo trimestre, señala Aiassa, el escenario comenzó a tornarse complejo para la exportación, especialmente por la debilidad que comenzaba a acusar la demanda europea y a la que posteriormente se sumara China, aun inmersa en la lucha por controlar el Covid con medidas extremadamente estrictas que ocasionaron una fuerte desaceleración de su economía.

De acuerdo a los datos de exportación de noviembre, el precio promedio de la tonelada exportada se ubica actualmente en USD 4.200, unos UDS 2.100 menos respecto de aquel máximo alcanzado en abril y casi un tercio menos de lo conseguido un año atrás.

Sin embargo, a pesar del contexto, los volúmenes embarcados se mantienen firmes. En los primeros once meses del año, las exportaciones de carne vacuna alcanzan las 828.000 toneladas, expresadas en su equivalente de res con hueso. De sostenerse este ritmo de embarques, se estima arribar a fin de diciembre con un volumen cercano a las 900.000 toneladas equivalentes, similar al conseguido en el año 2020, previo a la imposición de las restricciones.

Este nivel de embarque es lo que ha permitido a la industria frigorífica sostener los volúmenes de actividad durante 2022, en medio de una fuerte escalada en materia de costos de operación y estructura.

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